5 cosas que quizás ya sabias del dolor pero no te habías dado cuenta

Eso que cuando acudimos a un profesional sanitario por motivos de dolor y nos trate como ignorantes de nuestro propio dolor tiene que pasar de moda.
Yo hablo, y los que me conocen sabe que hablo mucho, pero también pregunto y escucho, y me gusta mucho lo que me cuentan y me sirve para crear entradas como esta.
Y puedo concluir a día de hoy que todos sabemos más de cómo funciona el dolor (no científicamente pero si a grandes rasgos) de lo que pensamos. Y por eso creo esta entrada, porque a veces nos lo tienen de decir que nos demos cuenta de lo que ya sabemos.

1. El cerebro tiene un papel importante.

A veces, si hablo de gestión del dolor hablo del síndrome del miembro fantasma. Es curioso, pero me encuentro que la mayoría de las personas a las que se lo comento ya lo conocen. Desconozco por qué. Si porque se ha hecho una buena labor de difusión o bien porque ha salido en películas y series. (A mí me viene a la cabeza un capítulo de HOUSE donde se pelea con su vecino herido de guerra).
El caso es, que las personas con estos síntoma tiene dolor en el miembro que ya no tienen.

¿Así que no hay que tener mano para sentirse la mano? Exacto, porque el principal modulador del dolor se encuentra un poco más arriba, en la azotea.

¿Esto quieres decir que el tejido no tiene nada que decir? Si que tiene. Cuando te das un golpe en el dedo, de este sale información hacia arriba, se gestiona en el sistema nervioso central (cerebro y médula) y luego hay una respuesta hacia abajo que te hace tener una actitud u otra. Cuando más días dura el dolor, más implicación tiene el cerebro.

2. El dolor no es psicológico.

El dolor no es psicológico, pero su intensidad puede depender de cosas como la atención y la memoria, que son procesos psicológicos que se llevan a cabo en el cerebro. Cuando la población habla de psicológico hacen referencia a cosas que van de lo más orgánico a lo inventado, y el dolor, como bien sabéis los que lo sufrís, siempre es real.

3. La intensidad no depende del grado de lesión.

Esto lo sabemos muy bien todos. Ostras qué dolor  hace un corte en el dedo con una hoja de papel, y eso que es superficial y en cambio, todos sabemos que un peligro en el cuerpo como es un cáncer muchas veces no duele. Entender el dolor es complejo, y en ocasiones y hay otras alarmas que pasan desapercibidas en grandes lesiones como son los reflejos (ya sabéis, el martillo en la rodilla) o reacciones como la luz ante las pupilas.

4. Cumplir años no duele.

Esto lo sabes bien pero es normal que hayamos terminado con esta conclusión. Como seres humanos nos gusta atribuir todo a algo (ya sabes, dar siempre la culpa a algo o alguien), y cuando no encontramos este culpable pues hacer años siempre es una opción.
¿Pero por qué los años no duelen? ¿Tener arrugas (el envejecimiento de la piel) duele? Todos los huesos envejecen, ¿todos hacen daño? El desgaste no hace daño, pero hay acciones o inacciones que pueden favorecer la aparición de dolor como es el sedentarismo. (Puedes leer más en este artículo sobre la artrosis del compañero fisioterapeuta Gabriel Liesa).

5. El mejor conocedor de dolor eres TU.

Y eso también lo sabemos. Porque como ya hemos dicho, la intensidad de dolor tiene muchas variables, incluido no descansar bien por la noche podría alterar la intensidad de dolor. Entonces si el dolor fuera 1 + 1 = 2 pues lo podríamos comparar con el del vecino. Pero como el dolor es 1 x opciones infinitas y modificables, tu dolor es tuyo, con su intensidad y el mío es mío.

Para saber más os recomiendo leer en:

 

Carlos Lopez Cubas  o su libro Cuentos Analgésicos

Arturo Such

Samuel Gil

Arturo Goicoechea

Lafisioterapia.net

Y el libro Explicando el Dolor de Dr. David S. Butler y Prof. G. Lorimer Moseley.

 

Como siempre,

¡muchas gracias por leerme!

 

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